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El procesador, microprocesador o micro es el equivalente al cerebro humano. El micro es un chip compuesto de miles o millones de transistores que se encarga de analizar la información recibida tanto del usuario como del ordenador y producir una respuesta adecuada. Este es el componente del hardware que se ocupa de las operaciones lógicas de la computadora y que se abastece de los datos y programas almacenados en las distintas unidades de almacenamiento como son el disco duro, la memoria RAM, los CDs, etc. Los procesadores son algunas veces denominados CPU (Unidad Central de Proceso, por sus siglas en inglés) dando lugar a confusiones ya que también se llama CPU al conjunto de componentes del hardware ubicados dentro del gabinete.
Morfológicamente, el procesador es un rectángulo o un cuadrado generalmente negro que se conecta a un elemento de la computadora llamado zócalo. Todo microprocesador necesita de un ventilador (cooler) que evite que la temperatura que genera el procesamiento de la información se eleve más de lo que el micro puede soportar. Este ventilador es indispensable y se ubica detrás del procesador. En el sitio que ocupa el ventilador hay en el gabinete (la estructura de la computadora) unas rendijas por las que se produce la entrada y salida del aire. Ciertos procesadores muy potentes y que generan mucho calor necesitan más de un cooler.
Al momento de comprar un microprocesador, la mayoría de la gente está ocupada en conseguir el más veloz y eso es perfectamente correcto. Sin embargo, hay que saber que no todo lo que brilla es oro y que ésta no es la única característica importante en un procesador. La unidad de medida que se utiliza para la velocidad de procesamiento de datos de los micros es el megahercio o el gigahercio en una relación uno, mil: un gigahercio es igual a mil megahercios. Pero esta medida de velocidad es relativa a la calidad del procesador: un procesador con más megahercios que otro no es necesariamente más rápido, y hasta puede ser más lento, si su calidad es inferior dada su capacidad de procesamiento.
Los procesadores trabajan con dos velocidades distintas: la interna y la externa o, quizá siendo más rigurosos con la terminología, la endógena y la exógena. La velocidad interna o endógena es aquella con la que se procesa la información y se resuelven las tareas. Medida en MHz (megahercios), ésta puede ser de 333, 450, etc. La velocidad externa o exógena es la velocidad del Bus. El Bus es el que conecta el procesador a la placa madre y por donde se transmite la información. Esta velocidad puede ser de 66, 100, 133 MHz, etc. Por eso decimos que la velocidad es relativa: si el micro procesa a gran velocidad la información pero ésta se trasmite lentamente o viceversa no podemos hablar de una buena velocidad en términos absolutos.
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